La mayoría de la gente entiende el karma como un balance de buenas y malas acciones, virtudes y pecados. El mecanismo que decreta que no podemos evadir las consecuencias de nuestras propias acciones. En realidad, el karma no tiene nada que ver con la recompensa y el castigo. El karma simplemente significa acción: tu acción, tu responsabilidad. No es un sistema externo de delincuencia y castigo, sino un ciclo interno generado por ti.
La acumulación de karma solo está determinada por tu intención y la forma en que respondes a lo que te está pasando. Con el tiempo, es posible quedar atrapado por tus propios patrones de comportamiento inconscientes.












