Skip to content Skip to footer

¿Alguna vez nos hemos preguntado sobre qué es la felicidad? ¿O hemos visto alguna vez a algunos influencers o gurús que dicen cuál es el secreto para alcanzarla? ¿O hemos pensado que por conseguir algo o lograr algún sueño la hemos alcanzado?

Ésas preguntas nos podemos hacer si se trata de la felicidad. Pero ¿qué es concretamente? ¿Será cuando al fin hemos encontrado al amor de nuestra vida? ¿Será cuando al fin hemos logrado conseguir la casa de nuestros sueños o el auto que tanto queríamos? ¿O será cuando al fin tenemos los recursos suficiente para poder lograr lo que siempre hemos anhelado?

Puede que sea así, pero también a veces nos damos cuenta de que no basta con lo que hemos conseguido para alcanzar nuestra felicidad. Pues a veces conseguimos lo que queremos, pero al obtenerlo, es como si no fuera como nosotros lo pensábamos, o sufrió algún cambio y ya no nos gusta.

Incluso a veces, hay personas que hacen una lista de cosas que les gustaría lograr o hacer antes de morir. ¿Serán cosas que nos harán felices? ¿O solo son caprichos? O bien puede que no lo sean, pues nunca sabemos cuánto tiempo nos queda en el plano terrenal, por lo que queremos lograr todas esas cosas antes de que el tiempo se acabe.

Pero una cosa es verdad, y es que nuestro mayor anhelo en la vida es ser felices. Estar en una relación, por ejemplo, es una forma de lograr aquello. Pero en ciertos casos, no siempre uno es feliz en una relación. A veces uno es más feliz estando solo, pero otras veces uno es más feliz en compañía de alguien, o también depende de quien sea.

Otra cosa que es verdad es cuando eres feliz en tu trabajo o no. Muchas veces acudimos a un lugar, como un restaurante, un supermecado o una tienda. En algunas ocasiones, nos atiende una persona muy amable. En otras, nos atiende otra que no lo es tanto. Y llegamos a la conclusión de que cuando quien nos atiende no es muy amable o incluso lo(la) encontramos muy cascarrabias, es porque no es feliz en su trabajo. Puede ser porque tenga mayores aspiraciones y no las ha logrado.

En fin, tenemos múltiples formas de ser felices, y muchas veces queremos serlo en todos los ámbitos: salud, dinero, amor, trabajo, etc. Pero también debemos tener en cuenta algo, y es que muchas veces olvidamos ser agradecidos por lo que tenemos y también vivir el tiempo presente, sin preocuparnos del futuro o del pasado. Aunque en más de una ocasión hemos recordado muchos momentos en el pasado donde fuimos realmente felices, y quisiéramos volver el tiempo atrás para volver a vivirlos. Pero claro, eso es algo imposible, y te quedas con esos recuerdos.

Como vemos, alcanzar la felicidad es un viaje continuo. Reflexionar sobre ello es una invitación a explorar las profundidades de nuestro ser, a cuestionar nuestras creencias y a abrazar la belleza de la vida en todas sus formas. En este camino, podemos descubrir que la felicidad no es un destino final, sino una elección constante que hacemos en cada momento. ¡Hagamos de cada día un paso hacia la felicidad que tanto merecemos!

“La felicidad es amor, no otra cosa. El que sabe amar es feliz” – Hermann Hesse.

Dejar un comentario